Coincidirán en varias cumbres internacionales en meses, con la inmigración y la tensión por los controles fronterizos entre España e Italia como telón de fondo.
Si no quieres caldo, dos tazas: Sánchez y Meloni se verán hasta seis veces tras la crisis migratoria
Coincidirán en varias cumbres internacionales en meses, con la inmigración y la tensión por los controles fronterizos entre España e Italia como telón de fondo.
La crisis migratoria entre España e Italia amenaza con convertirse en un asunto recurrente en la agenda internacional de los próximos meses. Pedro Sánchez y Giorgia Meloni, enfrentados por las medidas adoptadas a raíz de la llegada masiva de personas a Ceuta procedentes de Marruecos, tendrán numerosas oportunidades para abordar sus diferencias cara a cara antes de que termine el año.
La situación ha provocado un movimiento poco habitual entre ambos países. Italia comenzó a aplicar controles fronterizos con España desde el 1 de agosto y, ante la negativa de Roma a retirarlos pese a la petición del Gobierno español, España respondió con una medida similar respecto a las personas procedentes de Italia. El Ejecutivo de Sánchez justificó su decisión por la "persistente presión migratoria irregular" que afecta al país transalpino y, de momento, prevé mantener los controles hasta el 7 de septiembre. Con este escenario, la próxima reunión entre ambos dirigentes tendrá inevitablemente un interés añadido. No solo por el contenido de sus conversaciones, sino por la posibilidad de comprobar si la tensión bilateral se mantiene o comienza a rebajarse.
La agenda internacional de Sánchez y Meloni está especialmente cargada. Aunque podría haber más encuentros, al menos seis citas ya previstas hasta diciembre podrían sentar a ambos dirigentes en la misma mesa.
La primera oportunidad podría llegar incluso antes de las cumbres europeas. El 22 de septiembre comenzará en Nueva York el nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Sánchez tiene previsto acudir, como suele hacer cada año, y si Meloni también participa, ambos podrían coincidir en los actos de apertura y en la recepción ofrecida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pero el primer gran encuentro político previsto llegará en octubre.
Croacia será la primera parada
El 7 de octubre, la ciudad croata de Split acogerá la cumbre del MED9, el grupo que reúne a los países del sur de Europa. España e Italia comparten mesa con Francia, Portugal, Grecia, Croacia, Malta, Chipre y Eslovenia.
La inmigración será difícil de esquivar en una reunión de estas características, especialmente después de la crisis abierta entre Madrid y Roma. El caso de Ceuta y los posteriores controles fronterizos pueden convertirse así en uno de los asuntos que más atención despierten durante el encuentro.
Apenas una semana después, Sánchez y Meloni volverán a coincidir en Bruselas. Los días 15 y 16 de octubre está previsto el Consejo Europeo, donde la cuestión migratoria volverá a estar sobre la mesa de los líderes de la Unión Europea.
Y España llega a esa cita con otro elemento de tensión. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha cuestionado también la política migratoria española y llegó incluso a plantear la posibilidad de suspender el espacio Schengen. Meloni y Frederiksen ya habían mostrado su desacuerdo con el proceso de regularización de inmigrantes impulsado por el Gobierno español durante la última cumbre europea.
Sánchez respondió entonces con una referencia poco habitual en el debate comunitario: recomendó a quienes criticaban la medida que hablaran con el Vaticano, aludiendo a la posición del papa León XIV.
Noviembre y diciembre multiplican los encuentros
La agenda no dará tregua. En noviembre habrá una doble cita en Dublín.
El 12 de noviembre está prevista una reunión de la Comunidad Política Europea, mientras que al día siguiente se celebrará una reunión extraordinaria de los líderes de los Veintisiete con motivo de la presidencia irlandesa del Consejo de la UE.
Serán dos nuevas ocasiones para que Sánchez y Meloni compartan escenario en un momento en el que la política migratoria continúa siendo uno de los asuntos más sensibles dentro de Europa.
El calendario se cerrará con otras dos citas de gran relevancia. El 14 y 15 de diciembre, Trump reunirá en Miami a los líderes del G20, mientras que los días 17 y 18 Bruselas acogerá el último Consejo Europeo del año.
En otras palabras, la crisis que comenzó con los controles fronterizos puede terminar acompañando a Sánchez y Meloni durante buena parte del segundo semestre.
Y todavía podría haber más
El calendario oficial tampoco descarta nuevos encuentros. Arabia Saudí tiene previsto organizar en octubre, en Riad, una segunda cumbre entre los líderes de la Unión Europea y los países del Consejo de Cooperación del Golfo, aunque todavía no existe una convocatoria definitiva.
Algo parecido ocurre con la COP31, que se celebrará en noviembre en Antalya (Turquía). Aún no está cerrado qué jefes de Estado y de Gobierno acudirán a la cita climática.
Por eso, las seis reuniones ya previstas podrían acabar siendo más.
Lo que sí parece claro es que Sánchez y Meloni tendrán numerosas oportunidades para hablar. Y, teniendo en cuenta el pulso mantenido por los controles fronterizos y la gestión migratoria, el interés no estará únicamente en las fotografías oficiales.
Después de una crisis que ha elevado la tensión entre dos países socios de la Unión Europea, cada encuentro entre ambos dirigentes puede convertirse en una nueva prueba para comprobar si Madrid y Roma encuentran una salida al conflicto.
Porque, en los próximos meses, si no quieren caldo, parece que tendrán dos tazas: Sánchez y Meloni están condenados a encontrarse una y otra vez.
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