Una maqueta a tamaño real de la Voyager 1 llega a Madrid
Contemporánea Condeduque acogerá la réplica de la histórica sonda espacial del 3 al 18 de noviembre
Madrid expondrá una maqueta a tamaño real de la sonda espacial Voyager 1 entre el 3 y el 18 de noviembre en Contemporánea Condeduque. La muestra permitirá acercarse a una de las misiones más emblemáticas de la exploración espacial y servirá de antesala al festival A un día luz. Ciencia y música para la sonda Voyager 1, que se celebrará el 18 de noviembre con tertulias y dos conciertos.
La fecha elegida para el festival tiene un significado especial: ese día, la Voyager 1 alcanzará una distancia equivalente a un día luz de la Tierra, es decir, el recorrido que realiza la luz en 24 horas. Esta distancia ronda los 25.900 millones de kilómetros, aproximadamente cuatro veces la que separa nuestro planeta de Plutón.
Lanzada por la NASA en 1977, la Voyager 1 exploró los planetas exteriores del Sistema Solar antes de adentrarse en el espacio interestelar. En 1990 captó la imagen de la Tierra conocida como punto azul pálido, que mostró nuestro planeta como un pequeño punto en la inmensidad del espacio. En 2012 atravesó la heliopausa, la frontera en la que la presión del viento solar deja de imponerse a la del medio interestelar.
La nave continúa alejándose mientras transporta un disco dorado con sonidos, música e imágenes representativos de distintas culturas del mundo, concebido como un mensaje de la humanidad para posibles formas de vida extraterrestre.
Las sondas Voyager 1 y Voyager 2 se han convertido en referentes de la exploración espacial no tripulada. Las imágenes que enviaron de los planetas gigantes y sus satélites transformaron la visión de esos cuerpos celestes y revelaron mundos mucho más complejos de lo que se había imaginado. Casi medio siglo después de su lanzamiento, ambas misiones siguen siendo un símbolo de la capacidad científica y tecnológica humana.
La maqueta que llegará a Contemporánea Condeduque ha sido construida por el Aula de Astronomía de Armilla, en Granada, que ha dedicado cinco años a desarrollar el proyecto como homenaje a las misiones Voyager y al espíritu de exploración que representan. La réplica reproduce una de las sondas a tamaño real y está elaborada con madera, plástico, cartón, PVC, polipropileno, tornillería, herrajes y estructuras de canalización eléctrica, entre otros materiales. En su mayoría, se han empleado elementos reciclados.
La exposición tiene, además, un carácter singular por la escasez de reproducciones de estas características. Según la información de la muestra, solo existen otras dos maquetas a tamaño real: una expuesta en el National Air and Space Museum de Washington D. C. y otra construida por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, que se mostró por última vez en 2018. La exposición podrá visitarse durante algo más de dos semanas y culminará el 18 de noviembre con el festival dedicado a la Voyager 1, que combinará ciencia y música para recordar una misión que sigue ampliando los límites de la exploración humana.








