Así será el nuevo campo de fútbol de Valdebebas: dos campos 7, graderío y cafetería
La instalación de Hortaleza ocupará 13.456 metros cuadrados, tendrá capacidad para varias modalidades de juego y contará con vestuarios, cafetería y graderío
Valdebebas contará con un nuevo espacio deportivo dedicado al fútbol. El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la construcción de una instalación deportiva básica en la calle de Félix Candela, 18, en el distrito de Hortaleza, que permitirá concentrar en una misma parcela un campo de fútbol 11 y dos campos de fútbol 7, además de una zona específica para entrenamiento.
El proyecto contempla también todos los servicios necesarios para el funcionamiento del recinto, desde vestuarios y graderío hasta una cafetería y los espacios destinados al almacenamiento y mantenimiento de las instalaciones. Los trabajos tienen previsto comenzar a mediados de 2027 y finalizar aproximadamente un año después, a mediados de 2028.
La actuación cuenta con un presupuesto base de licitación de 7,4 millones de euros y supondrá la transformación completa de una parcela de 13.456 metros cuadrados.
Una instalación pensada para distintos usos
El elemento principal será un campo de fútbol 11 de césped artificial. En sentido transversal se habilitarán dos campos de fútbol 7, mientras que el complejo dispondrá además de un pequeño terreno destinado al entrenamiento.
La intervención no se limitará a los terrenos de juego. El proyecto incluye la urbanización completa de la parcela, con nuevos accesos y recorridos tanto para peatones como para vehículos.
Los servicios para jugadores y público se concentrarán en dos edificios conectados mediante una cubierta inclinada y continua. Uno de ellos albergará los vestuarios y las instalaciones vinculadas directamente a la actividad deportiva.
Este bloque tendrá una configuración alargada y se situará junto al lateral oeste del campo principal. En su zona central estarán las dependencias técnicas, rodeadas por cuatro vestuarios, dos a cada lado. Desde el edificio se habilitarán además dos accesos directos al terreno de juego.
El graderío quedará integrado en la parte posterior de los vestuarios y dispondrá de tres filas de asientos, permitiendo al público seguir los encuentros desde una zona vinculada al propio edificio.
El segundo volumen tendrá un carácter más orientado a los espectadores y a los servicios generales del recinto. Allí se instalarán la cafetería, los aseos y el espacio destinado a la atención al público. El edificio contará asimismo con un almacén general y otro específico para guardar material deportivo. A ellos se sumarán un cuarto de bombas y un espacio destinado a almacenar los residuos generados por la cafetería.
De este modo, el complejo estará preparado tanto para la práctica deportiva como para la gestión diaria de la instalación y la atención a quienes acudan a ella.
Una parcela con un desnivel importante
Uno de los principales retos del proyecto está bajo el propio campo. La parcela presenta un desnivel considerable, por lo que el diseño ha tenido en cuenta la necesidad de reducir al máximo los grandes taludes y evitar un exceso de movimientos de tierra.
Para ello, se ha establecido una cota determinada para situar los terrenos de juego. Esta solución permitirá reutilizar parte de las tierras obtenidas durante las excavaciones como material de relleno en otras zonas de la parcela.
De los 13.456 metros cuadrados disponibles, unos 600 metros cuadrados corresponderán a los edificios, mientras que alrededor de 7.500 metros cuadrados se destinarán a la urbanización del recinto. El espacio restante quedará reservado para los campos de juego y entrenamiento.








