Alcobendas, Tres Cantos, Arganda, Colmenar Viejo y Rivas movilizan recursos para atender a personas desplazadas, dependientes y animales afectados
La solidaridad se extiende por Madrid mientras más municipios abren sus puertas a los evacuados por los incendios
Alcobendas, Tres Cantos, Arganda, Colmenar Viejo y Rivas movilizan recursos para atender a personas desplazadas, dependientes y animales afectados
La red de apoyo a los afectados por los incendios que azotan la Comunidad de Madrid sigue creciendo. A medida que miles de personas permanecen fuera de sus hogares, varios municipios de la región han puesto en marcha dispositivos de acogida y asistencia para dar respuesta a las necesidades más urgentes de los evacuados.
Uno de los ejemplos es Alcobendas, donde el polideportivo municipal José Caballero se ha convertido en un centro de acogida para 99 vecinos de Navalagamella. Allí reciben alojamiento, manutención y atención básica, pero también se han organizado actividades de ocio, deportivas y de entretenimiento para hacer más llevadera una situación especialmente complicada, sobre todo para los menores.
El concejal de Seguridad, Carlos Rodrigo, ha destacado que el objetivo es cubrir todas las necesidades de las personas desplazadas y procurar que, pese a las circunstancias, puedan encontrar momentos de tranquilidad mientras permanecen alejadas de sus casas. Además, ha subrayado que agentes de la Policía Local y voluntarios de Protección Civil mantienen un dispositivo permanente para garantizar su atención.
También Tres Cantos ha reforzado su colaboración con la Comunidad de Madrid. La localidad ha recibido en la residencia Valdeluz a 50 personas con alta dependencia, evacuadas desde distintos municipios afectados por el avance del fuego. Se trata de usuarios que requieren atención sanitaria continuada y cuidados especializados, por lo que han sido trasladados a un centro preparado para atender este tipo de necesidades.
El alcalde, Jesús Moreno, ha reiterado la disposición del municipio para poner todos sus recursos al servicio del operativo de emergencia y colaborar en la atención de los damnificados mientras continúe la crisis.
En Colmenar Viejo, aunque el albergue municipal permanece disponible por si fuera necesario, la colaboración se ha centrado hasta ahora en el trabajo de Protección Civil, cuyos voluntarios han participado durante el fin de semana en el traslado de personas dependientes que tuvieron que abandonar sus centros residenciales.
La respuesta solidaria también ha llegado al sureste de la región. En Arganda del Rey, la residencia de mayores acoge a un centenar de personas procedentes del complejo residencial de salud mental y psicogeriátrico Santa Fe, en Zarzalejo. Los evacuados reciben asistencia psicológica, atención sanitaria y alojamiento mientras no sea posible regresar a sus instalaciones.
Al mismo tiempo, efectivos de Protección Civil de Arganda colaboran en las tareas de extinción del incendio en San Martín de Valdeiglesias, reforzando el dispositivo desplegado sobre el terreno.
La ayuda no se limita a las personas. En Rivas-Vaciamadrid, el Centro de Integración de Protección Animal Mary Tealby ha comenzado a recibir animales evacuados de las zonas afectadas por el fuego. El Ayuntamiento ha pedido la colaboración de la ciudadanía para ofrecer acogida temporal a estos animales hasta que sus propietarios puedan recuperarlos o la situación vuelva a la normalidad.
Mientras los equipos de emergencia continúan luchando contra las llamas, la implicación de numerosos municipios madrileños está permitiendo ofrecer refugio, atención y apoyo a quienes se han visto obligados a abandonar sus hogares, demostrando una respuesta coordinada frente a una de las mayores emergencias forestales vividas en la región en los últimos años.
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