Denigra, destruye. Todo es bulo

Hoy, en lugar de rememorar y reconstruir lo vivido, nos encontramos con destructores del pasado, rupturistas del modelo democrático y, en lo social

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Denigra, destruye. Todo es bulo
Foto: EFE
El autor esEnrique De Santiago
Enrique De Santiago
Lectura estimada: 4 min.

Aunque algunos no lo quieran recordar y lo consideren un cuento, España fue grande, muy grande: un Imperio en lo terrenal, en lo cultural, en lo político, en lo económico. Y en ese orgullo, vanidad y fuerza tuvo la sensibilidad de romper las estructuras sociales y, con fundamento en la cultura cristiana, comprender que el poder político debe de separarse del poder religioso ("dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios") promoviendo esa ruptura compleja y repleta de influencias, pero no de sumisiones. Además, rompimos la idea anglosajona imperante de que el que no es blanco y varón puede ser esclavo o semoviente, carente de alma, y así nosotros determinamos que son personas a las que debemos de tratar como iguales (somos todos hechos a imagen y semejanza de Dios y somos hermanos en Él).

Con estos mimbres, en ese momento social, económico y político, aunque parezca mentira, superamos las vanidades, el engreimiento y rompimos las estructuras de la mano de unos monjes y religiosos. En rededor de los dominicos de Salamanca surgió el germen de los Derechos Humanos hace, ahora, 500 años, con la Escuela de Salamanca.

Que ahora nuestra obsesión sea denigrar ese pasado, asumir la leyenda negra que se generó contra nosotros y repudiar nuestros orígenes judeo-cristianos que nos han traído hasta aquí resulta demostrativo del cociente intelectual, moral y cultural que hemos alcanzado.

Hoy, en lugar de rememorar y reconstruir lo vivido, nos encontramos con destructores del pasado, rupturistas del modelo democrático y, en lo social, para, además, alardeando de solidaridad construir discursos hipócritas que sólo sirven al líder.

Ceuta está poniendo de forma evidente que ahora somos pequeños, que estamos solos, que hemos traicionado a nuestros socios, que mentimos a nuestros ciudadanos y que se deja claro que la mujer y el feminismo se usan como una cerilla contra los que no piensan como nosotros, pero nos importan un comino si son las mujeres invasoras; que la vida humana es defendible cuando nos interesa, pero si mueren 140 seres humanos en una invasión -80 en nuestro territorio- es culpa de los gendarmes marroquíes y no son objeto de defensa, ni de recuerdo, ni de preocupación; que las banderas del gobierno no son fruto de un estudio, elaboración y creencia firme que pretenda la modificación de estructuras en favor de los 'perritos sin alma', sino meras soflamas útiles para el sostén del líder pero que no tienen contenido detrás; que en lugar de construir alianzas con las que defender los intereses de nuestros compatriotas hemos roto amistades sin explicación alguna, roto complicidades para dar imagen al líder, que no benefician a los españolitos, y ahora, cuando precisamos de otros, nos vemos solos.

El problema no es sólo que Ceuta destapa las mentiras, la falta de previsión, la impostura e incluso el desdén que nuestro presidente tiene respecto de sus compatriotas, sino que, además, por el reiterado uso, rompe el discurso del mal que se lleva produciendo desde el poder desde hace tiempo, conforme al cual: todo es fruto de la alianza de la ultraderecha, de los bulos y las mentiras (esto no es nuevo, pues Franco siempre echó la culpa de sus males al contubernio judeo-masónico-comunista); primero eran periodistas que había que someter por mentirosos, después son los jueces fascistas, la culpa siempre era del PP, que no ayuda y pone trabas desde las comunidades: que la DANA no era responsabilidad de la suciedad de los cauces, sino de Mazón que estaba comiendo con una periodista __ENDASH__eso es peor que estar de vacaciones mientras invaden nuestro país-; que los montes se queman no por dejar de limpiar los campos, sino por culpa del PP; que la sanidad no funciona, no por la desidia y responsabilidad de un gobierno que controla los médicos a los que no puede someter por ser una casta… Vamos, que todos son culpables __ENDASH__alguno tendrá también responsabilidad-, pero ellos nunca.

Ahora en Ceuta no tiene 'perro' al que echar la culpa, y se dedican a denigrar a jueces, policías, sanitarios, servicios de inteligencia, Ejercito… a todo el mundo, olividando que todos estaban preparados para actuar y no lo hicieron por la falta de una orden de quien disfrutaba de unas vacaciones pagadas por todos en la Mareta o de aquellos que reniegan de los avisos recibidos.

Cuando fuimos muy grandes, hicimos cosas muy grandes; ahora que no somos nada, no somos capaces de hacer nada y nos dedicamos a ir de putas, a robar el dinero de las mascarillas mientras los ciudadanos mueren, a robar los fondos de los parados, a denigrar a jueces, policías, periodistas, y cuantos retiren el dedo con el que pretendes tapar el sol. Y cuando hacemos eso vemos, sin piedad, el daño que le haces a España.

Por ser optimistas, una vez que hemos llegado al fondo del cenagal, sólo podemos comenzar el ascenso. Pero cuidado: no se trata de cambiar de mando, se trata de reconstruir la estructura democrática, los controles al poder, fortalecer la división de poderes, de…. construir y no de perforar el fondo para continuar… España ha sido grande y puede volver a ser grande; ha sido fuerte y puede seguir siendo fuerte; ha sido renovadora y puede seguir siendo líder del mundo. Pero, para ello, lo primero que tiene que hacer es proponérselo, quitando la magra que se ha adherido a nuestro cuerpo

 

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