Más de 300 centros y plataformas de la compañía operan ya bajo un modelo de economía circular que permitió valorizar más de 100.000 toneladas de residuos durante 2025
El Corte Inglés culmina su estrategia ambiental con la certificación Residuo Cero en toda la Península Ibérica
Más de 300 centros y plataformas de la compañía operan ya bajo un modelo de economía circular que permitió valorizar más de 100.000 toneladas de residuos durante 2025
El Corte Inglés ha completado uno de los principales objetivos marcados en su estrategia de sostenibilidad al obtener la certificación Residuo Cero en la totalidad de sus centros operativos de España y Portugal. La acreditación, otorgada por AENOR, alcanza tanto a los grandes almacenes como a las plataformas logísticas, supermercados Supercor, establecimientos Sánchez Romero y centros outlet de la compañía.
Con este avance, el grupo refuerza su apuesta por la economía circular y la gestión sostenible de recursos, consolidando un modelo que prioriza la reutilización y valorización de los residuos frente a su eliminación.
La red certificada supera ya los 300 establecimientos y plataformas distribuidos por ambos países. Durante el pasado ejercicio, este sistema permitió aprovechar más de 100.000 toneladas de residuos, una cifra que representa más del 94% del total generado por la compañía. Según los datos aportados por la empresa, esta gestión evitó la emisión a la atmósfera de más de 61.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono.
El proyecto tiene su origen en una experiencia piloto puesta en marcha en Galicia en 2019. A partir de entonces, la iniciativa fue extendiéndose progresivamente al conjunto de centros comerciales y plataformas logísticas hasta alcanzar, en una segunda fase, a los formatos de menor tamaño, como supermercados y outlets.
La actividad diaria de la compañía genera más de medio centenar de tipologías diferentes de residuos, desde papel y cartón hasta aparatos electrónicos, plásticos o restos orgánicos. Todos ellos son sometidos a procesos específicos de separación y tratamiento para favorecer su reutilización o transformación en nuevas materias primas.
Los resultados obtenidos durante 2025 reflejan el impacto de esta estrategia. La valorización de papel y cartón permitió conservar una cantidad de recursos equivalente a más de 430.000 árboles, mientras que el reciclaje de plásticos evitó el consumo de millones de litros de petróleo y facilitó la producción de nuevos envases. En el ámbito de los residuos orgánicos, el tratamiento realizado generó compost y biogás reutilizable, y en el caso de los aparatos eléctricos y electrónicos se recuperaron miles de toneladas de materiales estratégicos y componentes reutilizables.
La política ambiental de la compañía también incluye medidas complementarias para reducir su huella de carbono, como la optimización de rutas logísticas, la mejora de la eficiencia en el transporte de mercancías y los acuerdos de colaboración con entidades sociales para evitar el desperdicio alimentario mediante la donación de excedentes.
Desde la empresa destacan que la consecución de este objetivo ha sido posible gracias a la implicación de los equipos humanos de todos los centros, que reciben formación específica en gestión de residuos y cuentan con el apoyo de responsables ambientales encargados de supervisar el cumplimiento de los protocolos establecidos.
Tras alcanzar este hito, El Corte Inglés asegura que mantendrá su apuesta por la mejora continua del sistema, incorporando los futuros establecimientos a este modelo y adaptando los procedimientos a los nuevos retos regulatorios y medioambientales. El objetivo, señalan, es seguir avanzando hacia una gestión cada vez más eficiente de los recursos y reforzar el compromiso de la compañía con la sostenibilidad.

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