Ascot 2002, el nuevo foco de la investigación que vuelve a sacudir al expríncipe Andrés

La Policía británica analiza una denuncia por conducta inapropiada durante el festival hípico

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Ascot 2002, el nuevo foco de la investigación que vuelve a sacudir al expríncipe Andrés
El exprincipe Andrés de Inglaterra. (Foto: W. Commons)
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

El caso del antiguo duque de York vuelve a abrir un nuevo capítulo judicial y mediático en Reino Unido. La Policía británica investiga una denuncia contra el expríncipe Andrés por una supuesta conducta inapropiada ocurrida durante el festival hípico de Royal Ascot en 2002, según ha revelado este domingo el dominical británico The Sunday Times. La investigación, que ya estaba en marcha desde febrero, habría incorporado ahora este nuevo episodio como parte del análisis que realizan los detectives de la Policía del valle del Támesis (TVP), encargados del caso.

El exmiembro de la familia real británica, conocido actualmente como Andrés Mountbatten-Windsor, se encuentra en el centro de varias líneas de investigación vinculadas a su etapa como representante especial del Reino Unido para el comercio y la inversión.

Según la información publicada, los agentes están examinando la denuncia como parte de una investigación más amplia por presunta conducta indebida en el ejercicio de cargo público.

Los hechos se habrían producido entre el 18 y el 22 de junio de 2002, durante la celebración de Royal Ascot, uno de los eventos sociales y deportivos más importantes del calendario británico, al que en aquel año asistió incluso la reina Isabel II en el marco de su Jubileo de Oro. El dominical británico apunta además que no está claro si la denuncia fue presentada en el momento de los hechos o si se formalizó años después, un elemento que ahora también forma parte del análisis policial.

La Policía del valle del Támesis (TVP) confirmó recientemente que la investigación abierta en febrero sobre el antiguo duque de York no se limita únicamente a posibles filtraciones de información confidencial durante su etapa oficial.

Según las autoridades, el caso podría abarcar también posibles delitos de conducta sexual inapropiada, fraude y corrupción, ampliando así de forma significativa el alcance inicial de las pesquisas. Este matiz fue introducido por la propia policía ante la preocupación de que la opinión pública interpretara el caso de forma más limitada, centrada únicamente en la presunta filtración de información sensible.

El nombre del expríncipe Andrés ha estado vinculado durante años al del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico de menores.

En el marco de los conocidos como 'archivos Epstein', publicados en Estados Unidos, se ha señalado la posibilidad de que Andrés hubiera transmitido información confidencial del Gobierno británico al empresario, aunque él lo ha negado reiteradamente. Además, el antiguo duque de York fue acusado por la estadounidense Virginia Giuffre de haber abusado sexualmente de ella en tres ocasiones cuando era menor de edad, en 2001, acusaciones que él también ha rechazado de forma constante.

Pese a ello, en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial millonario para cerrar la demanda civil presentada en Estados Unidos. Giuffre falleció en abril de 2025 a los 41 años.

El hoy conocido como Andrés Mountbatten-Windsor fue apartado de la vida pública en 2019 tras el estallido del escándalo relacionado con su amistad con Epstein. Desde entonces, su figura ha ido perdiendo peso institucional dentro de la familia real británica.

Las consecuencias más recientes llegaron el pasado octubre, cuando el rey Carlos III decidió retirarle todos sus títulos oficiales y le exigió abandonar Royal Lodge, la residencia que ocupaba en los terrenos del castillo de Windsor.

 

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