Brasil volvió a quedarse muy lejos de recuperar su trono en el Mundial. El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti cayó 1-2 ante Noruega en los octavos de final después de dominar buena parte del encuentro, generar numerosas oportunidades de gol y encontrarse una y otra vez con la inspiración del guardameta Ørjan Nyland. Cuando parecía que el partido podía alargarse, apareció Erling Haaland para decidir la eliminatoria con dos tantos en el tramo final.
La selección brasileña pagó muy cara su falta de acierto. Bruno Guimarães desperdició un penalti en la primera mitad, Endrick no aprovechó un mano a mano nada más saltar al terreno de juego y Vinícius, Martinelli y Rayan también se toparon con un Nyland decisivo bajo los palos.
El marcador pudo abrirse muy pronto, aunque el primer tanto de Noruega fue anulado por fuera de juego. Aquella acción sirvió como aviso para Brasil, que apostó por un fútbol vertical buscando explotar la velocidad de sus atacantes frente a una defensa escandinava más poderosa físicamente que rápida.
La mejor ocasión antes del descanso llegó desde los once metros. Un derribo de Kristoffer Ajer sobre Matheus Cunha fue señalado como penalti tras la intervención del VAR, pero Bruno Guimarães lanzó un disparo demasiado centrado, facilitando la parada del portero noruego.
Lejos de venirse abajo, Brasil mantuvo el control del partido. Vinícius fue el jugador más desequilibrante de los sudamericanos, mientras Martinelli generó constantes problemas por la banda izquierda. Sin embargo, la falta de puntería mantuvo con vida a una Noruega que apenas había logrado conectar con Haaland durante la primera mitad.
Tras el descanso, Ståle Solbakken introdujo cambios que terminarían siendo decisivos. La entrada de Oscar Bobb y Andreas Schjelderup dio aire al ataque noruego, mientras Ancelotti buscó más profundidad con la incorporación de Endrick.
Precisamente el delantero del Real Madrid dispuso de una ocasión clarísima en su primera intervención, pero un control demasiado largo permitió a Nyland volver a imponerse. Poco después, el guardameta firmó otra gran intervención para evitar un gol de Rayan y confirmar que atravesaba una de las mejores noches de su carrera.
Con el paso de los minutos, Brasil comenzó a asumir más riesgos. Ancelotti recurrió a Neymar para intentar evitar la prórroga, aunque el partido cambió por completo en ese momento y Noruega encontró más espacios para correr.
Haaland apareció cuando más lo necesitaba su selección. En el minuto 80 ganó la posición a Gabriel Magalhães para rematar de cabeza un preciso centro de Schjelderup y adelantar a los nórdicos. Apenas unos minutos después volvió a golpear con un potente disparo desde fuera del área ajustado al poste, firmando un doblete que dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria.
Neymar redujo distancias desde el punto de penalti en el tiempo añadido, pero el tanto llegó demasiado tarde para cambiar el desenlace.
La eliminación supone un duro revés para Brasil y para Carlo Ancelotti, que se despide del torneo en su primera gran competición al frente de la Canarinha, quedándose incluso por debajo de las actuaciones de Tite, que alcanzó los cuartos de final en los Mundiales de 2018 y 2022.
Por su parte, Noruega hace historia al clasificarse por primera vez para los cuartos de final de una Copa del Mundo y se medirá el próximo 11 de julio en Miami al vencedor del enfrentamiento entre México e Inglaterra. Con Haaland en estado de gracia y un Nyland decisivo, la selección escandinava ya se ha convertido en una de las grandes revelaciones del campeonato.