Una marcha marcada por consignas contra el Gobierno, incidentes junto al complejo de Moncloa y acusaciones de corrupción
La protesta contra Sánchez acaba con detenidos y tensión policial
Una marcha marcada por consignas contra el Gobierno, incidentes junto al complejo de Moncloa y acusaciones de corrupción
La capital volvió a convertirse este sábado en el epicentro de la protesta política contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Decenas de miles de personas participaron en Madrid en la denominada ‘Marcha por la Dignidad’, una movilización convocada por la plataforma Sociedad Civil Española y respaldada por PP y Vox, que reclamó la dimisión del presidente del Gobierno y la convocatoria inmediata de elecciones generales.
La manifestación arrancó poco después de las 10:30 horas en la plaza de Colón y recorrió la calle Génova hasta llegar al Arco de Moncloa cerca del mediodía. Según la Delegación del Gobierno, acudieron unas 40.000 personas, mientras que los organizadores elevaron la cifra hasta las 120.000.
Durante todo el recorrido se escucharon gritos de "Pedro Sánchez, dimisión", "No es un Gobierno, es una mafia" o "Basta ya de corrupción", en una protesta marcada por un tono muy duro contra el Ejecutivo. Muchos asistentes portaban banderas de España y pancartas con mensajes como "Disolución de la mafia sanchista" o "Se busca presidente honrado".
La tensión aumentó al finalizar la marcha, cuando varias decenas de manifestantes intentaron aproximarse al Palacio de la Moncloa. El fuerte dispositivo policial desplegado en la zona impidió el avance hacia el complejo presidencial, aunque fue necesario intervenir en varias ocasiones para contener a algunos grupos concentrados.
Los incidentes obligaron incluso a cortar el tráfico en calles cercanas y en un carril de la A-6. Según fuentes de la Delegación del Gobierno, los altercados se saldaron con tres detenidos y siete agentes heridos leves. Algunos participantes denunciaron en redes sociales el supuesto uso de gas por parte de la Policía durante las cargas, mientras que un manifestante mostró heridas en una mano asegurando haber sido golpeado por una agente.
Además de las consignas contra Sánchez, durante la movilización también se escucharon mensajes contra la inmigración y contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Algunas proclamas de carácter xenófobo generaron especial polémica, con frases como "España cristiana y no musulmana" o "No es inmigración, es una invasión".
En la cabecera de la marcha participaron miembros de Sociedad Civil Española, entre ellos el empresario Víctor de Aldama, investigado en varias causas judiciales, además de Alejo Vidal-Quadras y Marcos de Quinto.
El Partido Popular también estuvo representado por dirigentes nacionales encabezados por la portavoz en el Senado, Alicia García, quien aseguró que los ciudadanos están "hartos" de los casos de corrupción que, a su juicio, rodean al Ejecutivo. La dirigente popular acusó directamente a Sánchez de estar "en el centro" de las diferentes investigaciones que afectan al entorno socialista.
Por parte de Vox acudió una amplia delegación liderada por Santiago Abascal, acompañado por dirigentes como Jorge Buxadé. Bajo una pancarta con el lema "Echar a Sánchez también es una prioridad nacional", Abascal calificó al Gobierno como "una mafia corrupta" y defendió la continuidad de las movilizaciones sociales contra el presidente.
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La protesta, convocada por Sociedad Civil Española, reúne entre 40.000 y 80.000 asistentes en la plaza de Colón con llamados a la dimisión de Sánchez








