Ysabel de Castilla: 'Fue la corona la que me buscó a mi'

Tribuna entrevista a la que en pocos minutos será acalmada por el pueblo de Segovia como Reina de Castilla

imagen
imagen
El autor esJosé Antonio Quirce
José Antonio Quirce
Lectura estimada: 4 min.
Última actualización: 

A pocos minutos de salir el cortejo desde el Alcázar hacia la iglesia de SAn Miguel (donde hoy está el templete de la plaza Mayor), la infanta de Castilla se mueve veloz para recibir la aclamación de la ciudad y de sus nobles, además de los poderosos de la Iglesia. Es una carrera contra el tiempo, en la que se decide el futuro de Trastámara y de Castilla. Y Tribuna está allí mismo, recogiendo las últimas palabras de la infanta como tal. En pocos minutos, hablará como reina... 

 

PREGUNTA: Doña Ysabel, estáis a punto de salir hacia San Miguel, donde seréis proclamada reina. ¿Me concedéis unos minutos?

RESPUESTA: No sé qué arte es el vuestro, ni de qué siglo provenís, pero veo en vuestros ojos que no sois espía de Portugal ni emisario de ningún noble descontento. Hablad.

P: Solo hace dos días que vuestro hermano, el rey Enrique IV, falleció en el alcázar de Madrid. Se dice que su testamento ha desaparecido. ¿Sabéis algo del documento? ¿Y si en él se nombraba heredera a vuestra sobrina Juana?

R: Mi hermano el rey reconoció en los Toros de Guisando que yo, Ysabel, su hermana legítima, era princesa primera y heredera del reino. Ese juramento fue prestado por los procuradores de las ciudades, por los grandes y por el propio rey. Si después, en su lecho de muerte, mi hermano hubiera querido deshacer lo jurado, habría sido contra ley y contra derecho. Mi hermano, según tengo por cierto, falleció sin disponer su sucesión por escrito. Y en ese vacío, señala la ley que yo soy la heredera.

P: Pero los partidarios de doña Juana sostienen que el rey la nombró heredera en su lecho y que el testamento fue sustraído por vuestro bando. Os acusan de haber aprovechado la desaparición del documento para usurpar el trono...

R: ¿Usurpar? Yo no usurpo lo que es mío por derecho de sangre y por juramento solemne. Mi hermano me desheredó una vez, tras mi casamiento con el infante don Fernando, y volvió a nombrar heredera a su hija. Pero en Guisando, él mismo excluyó a doña Juana de la sucesión. No la declaró ilegítima pero la apartó de la línea. ¿Acaso un rey puede jurar y desjurar a su antojo, como quien cambia de capa? Las leyes de Castilla no lo permiten. 

P: Habladme de doña Juana. Vuestra sobrina tiene doce años. ¿Creéis de verdad que es hija ilegítima, o es una estrategia política para deslegitimara vuestra rival?

R: Esa pregunta, que muchos se hacen en voz baja, yo me la he hecho en voz alta ante Dios. Y os responderé con lo que sé, no con lo que sospecho. El rumor de que Beltrán de la Cueva es el padre no nació en mi casa. Nació en la nobleza castellana, en los corredores de la corte, en las conversaciones de quienes veían al rey more y enfermo mientras el valido entraba y salía de las cámaras reales a cualquier hora. Yo no inventé el mote de 'Beltraneja': el pueblo lo puso.

P: Algunos historiadores dirán que vuestra propaganda difundió deliberadamente esa sospecha para privar a Juana de legitimidad. ¿Fue así?

R: 'Propaganda' es una palabra que no conozco. Pero sé lo que es defender lo que es justo. Si yo hubiera callado y que la hija o supuesta hija de mi hermano heredara el reino, ¿qué hubiera sido de Castilla? Una niña de doce años, en manos de los portugueses, casada con Alfonso V de Portugal, que tiene treinta años más que ella. Castilla habría quedado endeudada a Lisboa...

P: ¿Y si Juana es legítima? ¿Si es realmente hija de Enrique IV?

R: Entonces habré cometido una injusticia que Dios juzgará. Pero no puedo gobernar un reino con dudas. Los Toros de Guisando me dieron la sucesión. Mi hermano me juró heredera. Ese es mi título. El resto lo dirá la espada.

P: ¿Y la conciencia, señora?

R:La conciencia es asunto de confesores. El reino es asunto de reyes. Proseguid.

P: Señora, ¿dónde está vuestro esposo, el infante don Fernando? No está aquí, en Segovia, en el momento en que vais a ser proclamada reina. ¿Es una ausencia accidental o deliberada?

R: Mi señor está en tierras de Aragón, ocupando los asuntos de su padre, el rey don Juan. Su ausencia es una circunstancia que la prisa ha impuesto. La muerte de mi hermano fue repentina. Yo no podía esperar a que don Fernando cruzara media España a caballo. Cada día sin reina es un día de confusión.

P: ¿Creéis que Fernando, al regresar a Castilla, aceptará ser rey consorte? ¿O exigirá ser rey propietario a vuestro lado?

R: Mi señor es inteligente. Sabrá que un rey consorte de Castilla tiene más poder del que nunca tuvo como infante de Aragón. Y sabrá que la paz entre nosotros es más fuerte que la ambición de sus consejeros. Pero si no lo aceptara...

P:¿Qué haríais?

R: Lo que toda reina hace cuando su reino está en juego: lo que sea necesario.

P: Última pregunta, señora. En minutos seréis reina. Pero la guerra que se avecina no será fácil. Alfonso V de Portugal reclamará la corona para Juana. Francia apoyará a Portugal. La nobleza castellana está dividida. Y vuestro esposo no está aquí. ¿Qué mensaje queréis dejar a la historia, sabiendo que lo que hagáis en los próximos minutos cambiará el destino de Castilla para siempre?

R: Mi mensaje es este: yo no busco la corona por ambición, la busco porque es mi deber. Mi hermano me nombró heredera en Guisando. Los nobles lo juraron. Las leyes de Castilla me amparan. Si los portugueses quieren venir con sus ejércitos, los recibiremos. Si los franceses quieren entrar por Navarra, los frenaremos. Y si mi señor Fernando quiere discutir el orden de los títulos y las firmas, lo discutiremos. Pero hoy, en esta hora, yo soy la reina de Castilla. No por derecho de conquista, sino por derecho de sangre y de ley. Decid a la historia que no fui yo quien buscó esta corona. Fue la corona quien me buscó a mí. Y quien me busca, me encuentra.

Últimas noticias de esta sección

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App