La principal recomendación de la administración y de los profesionales es arrancar el proceso con tiempo
¿Cómo es viajar con mascotas fuera de la UE? Gastos de hasta 250 euros y meses de trámites
La principal recomendación de la administración y de los profesionales es arrancar el proceso con tiempo
En España hay 15 millones de animales de compañía y cada vez más familias cuentan con ellos en sus viajes veraniegos; desplazarse con mascota, especialmente fuera de la Unión Europea (UE), requiere unos trámites que se aconseja iniciar meses antes y pueden costar hasta 250 euros.
La secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, ha señalado que cada año más personas viajan con mascotas. Desde 2022, el número de certificados que se han emitido para exportar animales de compañía se ha duplicado, hasta 18.363 en 2025. Aunque las normas dentro de la UE están más o menos armonizadas, viajar con mascotas fuera del territorio europeo implica unos requisitos -para garantizar la sanidad animal y evitar la propagación de enfermedades- que hay que contrastar país a país. Por ello, la principal recomendación de la administración y de los profesionales es arrancar el proceso con tiempo.
Paso a paso
El primer paso es llamar al veterinario, que suele citar al tutor del animal para una primera visita, en la que se revisa si tiene o no pasaporte, la situación de desparasitación y las vacunas puestas, explica a EFE Julia García, que trabaja en un centro en Jerez de la Frontera (Cádiz). Después, se deben comprobar los requisitos que exige el país donde se pretende viajar; casi todos piden la vacuna de rabia al día y la desparasitación, otros suman otras como la estetoscopia o el parvovirus. En un tercer momento, se les vuelve a citar en 10 días para hacerles el certificado de exportación para salir e ingresar en el país al que vayan a ir; el usuario lo recibe de la administración competente, el Puerto de Inspección Fronteriza, una vez revisada la documentación.
En estas visitas también se informa del momento en el que más problemas se producen: la vuelta. La UE exige un certificado de anticuerpos de rabia, que requiere un análisis del animal para ver si tiene anticuerpos contra la rabia, una prueba que "solo se hace en dos laboratorios de España y, por tanto, tiene una demora de entre dos y tres semanas", advierte la veterinaria.
¿Cuánto cuesta?
El Ministerio ha señalado que la actuación oficial -la certificación oficial realizada por los inspectores- no tiene coste. Sin embargo, este trámite se inicia en los centros veterinarios que tienen usuarios en Cexgam (plataforma telemática para la certificación veterinaria). Estas empresas fijan tarifas y precios, entre los 50 y 250 euros, según las necesidades.
La Subdirección General de Acuerdos Sanitarios y Control en Frontera, que se encarga de los protocolos, trabaja en coordinación con la Guardia Civil y personal técnico de aduanas, quienes mayoritariamente efectúan los controles en aeropuertos y puertos autorizados para documentar el regreso de las mascotas.
La principal incidencia, han reconocido a EFE, se centra en el requisito zoosanitario que implica que los animales deben disponer de una prueba de anticuerpos frente a la rabia realizada 90 días antes de entrar en la UE (España) cuando viajan a países terceros con mayor riesgo de rabia. Además, esta prueba (extracción de la muestra de sangre) debe hacerse al menos 30 días después de una primovacunación, por lo que el periodo de espera puede ser mayor.
Esto puede generar situaciones "desoladoras" a la vuelta, pues los animales que no cumplen la normativa europea pueden ser devueltos al país tercero, aislados bajo vigilancia oficial durante el tiempo necesario para cumplir con los requisitos y, si no es posible lo anterior, incluso ser objeto de eutanasia.
Se recomienda que estos animales viajen con la serología favorable ya realizada, esto es, que hayan sido vacunados y que la vacuna les esté protegiendo porque hay suficientes anticuerpos. El problema si no se hace antes de salir -por lo que es necesario el periodo de espera- es que, aunque la prueba arroje un resultado favorable, la cantidad de anticuerpos podría deberse a la infección por el virus de la rabia y no a la vacuna. Como estos anticuerpos no son diferenciables, la UE obliga a que los animales esperen 90 días previendo la eventual aparición de signos de rabia.








