Fascista facineroso o lobotomizado siniestro (las Seis de la Suiza)

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Fascista facineroso o lobotomizado siniestro (las Seis de la Suiza)
El autor esEnrique De Santiago
Enrique De Santiago
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En este país nuestro hemos llegado al blanqueamiento de todas las barbaridades que hace la izquierda o que necesita para su desarrollo.

No hace mucho Zapatero decía que había mediado con el régimen venezolano, pero que no conocía ni tenía relación con María Corina Machado; es decir, había mediado con los asesinos del régimen, a los que no adjetivaba porque, según él, tenía que comprender sus actuaciones para poder hacer su labor. Vamos, que se juntó con los asesinos para conseguir algunas prebendas, lucros o gracias… ¿Para quién o para qué? En cualquier caso, no los puede criticar. Exactamente lo mismo que hizo con ETA a los que comprende, ampara y blanquea; y finalmente les han dando las instituciones a cambio de no matar, permitiendo los homenajes a los asesinos, las loas a los delincuentes y la persecución de los que recordamos que ETA mataba y que los asesinos apoyan al gobierno a cambio de… ¡en fin!

Años manteniendo que no se podía ceder al chantaje asesino, que era prioritario que dejaran las armas, pidieran perdón y restituyeran a las víctimas, para que ahora los jóvenes no sepan quienes fueron los etarras, que no tengan en su memoria a Miguel Ángel Blanco y a los muertos por la democracia en España a manos de los independentistas vascos, pero se permitan hablar de franquistas de un Franco muerto hace 50 años.

Se han amnistiado a los delincuentes del separatismo catalán, tras el golpe de Estado que dieron y frente al que hubo de aplicarse el artículo 155 de la Constitución, para ahora darles todo lo que pidieron, humillando las instituciones y al pueblo, con el fin de mantener en el poder a Pedro Sánchez.

Se han indultado a los delincuentes del PSOE que robaron en los ERES de Andalucía y se perdona -o se buscan 'soluciones'- a los que malversan fondos públicos. Y ahora, la última, es que unos personajes que se enmascaran tras la defensa sindical, condenados por acoso, violencia, daños, etc ,por los Juzgados de lo Penal, por el Tribunal Superior de Justicia que Asturias y ahora por el Tribunal Supremo, -es decir evaluados como delincuentes por aproximadamente entre 7 y 10 jueces-, llega el gobierno los indulta por ser adalides de la democracia que se pasan por el forro de los caprichos, o defensores de los derechos laborales que interpretan como modelo de vulneración delos derechos de quien no piense o trague con lo que ellos marcan.

En este país de Matrix, en el que nos quieren hacer vivir algunos, sólo los tontos no entendemos cómo es posible que los derechos, las virtudes, lo correcto sólo y exclusivamente es propiedad de la siniestra; que únicamente si piensas en zurdo eres un ser digno, que vive en la certeza y la moral más egregia, y que, si no asumes la línea editorial marcada por la izquierda, eres un fascista facineroso que no cree en la democracia -interpretada esta como el mandato del 'puto amo'- y, por tanto, eres reo de indignidad y persecución.

A mí me enseñaron, ya en democracia, que el derecho era el equilibrio entre derechos y obligaciones, que los derechos se veían limitados por los derechos de otros; que la libertad se ejerce con responsabilidad y sin dañar o perturbar la de los demás; que las disputas se solventaban por los jueces, que resolvían las mismas y que todos, aun discrepando, asumíamos, respetábamos y acatábamos sus decisiones; que la democracia era el modelo por el cual el pueblo controlaba al poder, que se debía someterse no sólo al voto de los ciudadanos, sino también a su escrutinio diario y a la crítica de la oposición y de la opinión pública; que, en todo caso y en cualquier circunstancia, la violencia no se podía ejercer más que por el Estado, al que se le cedía, por los 'perritos sin alma', ese poder, y se limitaba por los jueces… ¡me cachis!, cuantas cosas me ensañaron que ahora no sólo no se cumplen, sino que se están desmontando por una línea política que se autoproclama de izquierdas y se erige en detentador del progreso, la ética y la dignidad.

¿Te imaginas que el suegro de Aznar hubiera sido propietario de saunas, que la mujer de este hubiere sido la contable de las mismas, que desde la Moncloa y sin más cualificación académica que un graduado escolar, se hubiere autoproclamado directora de una Catedra universitaria, que desde ese instrumento hubiera realizado captación de fondos públicos y privados, y que hubiera utilizado la Moncloa, los funcionarios y los asesores en su beneficio? ¿Qué diría la impoluta, digna, ética y progresista siniestra de este nuestro país?... Pues eso.

Hoy ya aceptamos barco como animal acuático y aceptamos pulpo como animal de compañía y nos los pasamos "chachi" de cañas y fiesta; pero con el tiempo, con el paso de unos años, sufriremos no haber hecho nada. Algunos equivocados ya lo advertimos.

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