La vacuna de la gripe entra en la ruta para proteger el corazón en un hospital de Madrid
El Príncipe de Asturias pone en marcha un circuito preferente para vacunar a pacientes cardiovasculares en su ingreso o en rehabilitación cardiaca
La vacuna de la gripe puede ser mucho más que una herramienta para evitar una infección respiratoria. En las personas con enfermedades cardiovasculares, también puede contribuir a reducir el riesgo de complicaciones graves, incluidos el infarto de miocardio y otros episodios cardiovasculares. Con esta idea como punto de partida, el Hospital Universitario Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, ha puesto en marcha un circuito preferente de vacunación antigripal dirigido a pacientes con problemas de corazón.
La iniciativa busca que estas personas puedan recibir la vacuna de una forma más sencilla, sin depender exclusivamente de que acudan por iniciativa propia a vacunarse. Para ello, el hospital ha organizado distintas vías de acceso que permiten ofrecer la inmunización durante la atención sanitaria habitual, tanto en el ámbito hospitalario como en Atención Primaria.
El proyecto se desarrolla en colaboración con la Dirección General de Salud Pública y la Dirección Asistencial Este de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid. Además, se integra en AProxima, una estrategia impulsada por el hospital y los profesionales de Atención Primaria para mejorar la coordinación entre ambos niveles asistenciales y garantizar que los pacientes reciban una atención continuada.
Una de las principales novedades de este programa es que la vacunación se incorpora a momentos concretos del seguimiento médico de los pacientes. De esta manera, se pretende facilitar el acceso a la inmunización y evitar que personas especialmente vulnerables queden fuera de la campaña.
La primera opción se ofrecerá durante el alta hospitalaria de los pacientes ingresados por cardiopatía isquémica. En estos casos, el personal de enfermería de la planta podrá administrar la vacuna antes de que abandonen el hospital, siempre dentro de las indicaciones correspondientes. La segunda vía se dirige a quienes participan en el programa de rehabilitación cardiaca del centro. Durante el periodo oficial de vacunación antigripal de la Comunidad de Madrid, estos pacientes podrán recibir la dosis mientras continúan con su seguimiento y recuperación, a través del equipo de enfermería. Por último, el circuito incluye a las personas atendidas en la Unidad de Insuficiencia Cardiaca. Atención Primaria realizará un seguimiento activo de estos pacientes para ofrecerles la vacuna en su centro de salud de referencia, donde las enfermeras se encargarán de administrarla.
Con este sistema, el hospital pretende aprovechar cada contacto con los servicios sanitarios para comprobar el estado de vacunación y ofrecer la protección cuando corresponda. El objetivo es integrar la prevención en la atención cotidiana, en lugar de tratarla como una actuación independiente.
Por qué la gripe también preocupa a los cardiólogos
La relación entre las infecciones respiratorias y la salud cardiovascular es uno de los motivos que explican esta apuesta. La gripe puede desencadenar una respuesta inflamatoria en el organismo que favorezca la inestabilidad de las placas de ateroma, acumulaciones de grasa y colesterol en las arterias que pueden llegar a provocar un infarto.
Además, distintos estudios han observado que el riesgo de sufrir un infarto aumenta durante la primera semana después de una infección gripal. Esta circunstancia resulta especialmente relevante en personas que ya padecen una enfermedad coronaria o que han sufrido un episodio cardiovascular.
La investigación también respalda la utilidad de la vacunación en estos pacientes. El ensayo clínico IAMI, publicado en la revista científica Circulation, estudió a más de 2.500 personas que habían sufrido un infarto o presentaban una enfermedad coronaria de alto riesgo.
Sus resultados relacionaron la administración temprana de la vacuna antigripal con una reducción de determinados episodios cardiovasculares, entre ellos el infarto y la trombosis del stent, así como de la mortalidad cardiovascular. Los hallazgos reforzaron la posibilidad de incorporar la vacunación a la atención hospitalaria de los pacientes tras un infarto.
El Príncipe de Asturias cuenta, además, con experiencia propia en este ámbito. En 2021, su Servicio de Cardiología publicó una investigación en la revista de la Asociación Americana del Corazón que analizó el papel de la vacuna de la gripe en la prevención de los infartos. El trabajo apuntó a que la inmunización podía contribuir a reducir el riesgo cardiovascular en personas de 60 años o más, al estudiar su relación con los procesos que intervienen en la ruptura de las placas de ateroma.
El jefe del Servicio de Cardiología del hospital, el doctor Alberto García Lledó, ha defendido esta línea de investigación durante casi una década. Según explica, la vacunación antigripal podría reducir el riesgo de infarto e ictus en una medida comparable a la de los tratamientos farmacológicos para controlar el colesterol.
La iniciativa del centro madrileño se apoya así tanto en la evidencia científica como en las recomendaciones actuales de prevención cardiovascular. La Sociedad Europea de Cardiología ha reforzado desde 2025 el reconocimiento de la vacunación como una estrategia de protección de la salud del corazón, en consonancia con las recomendaciones de salud pública.
Con este circuito preferente, el Hospital Universitario Príncipe de Asturias busca trasladar esas recomendaciones a la práctica diaria y facilitar que los pacientes con cardiopatías reciban una medida preventiva que puede ser especialmente importante para ellos.








