"Estamos en negación": la alarma por la desaparición de los glaciares europeos

Los científicos alertan de que las repetidas olas de calor amenazan los Alpes y los Pirineos, con consecuencias para el agua, la energía y la agricultura

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"Estamos en negación": la alarma por la desaparición de los glaciares europeos
Glaciar
Nerea González
Lectura estimada: 3 min.

Aunque todavía no se ha alcanzado un récord absoluto de pérdida de hielo, las frecuentes olas de calor en Europa hacen correr el riesgo de vivir "el peor verano de todos los tiempos para los glaciares de los Alpes europeos", advierte la glacióloga francesa Heïdi Sevestre, un problema frente al que estamos "en negación". "Quizá nos guste imaginar que esas nieves son eternas, que esos glaciares siempre estarán ahí. Pero hoy en día es imprescindible que demos la alarma", recalcó esta científica que colabora con la Unesco en una entrevista telemática con EFE recién llegada al archipiélago de Svalbard (Noruega), en el mar Glacial Ártico, donde se encuentra la localidad más al norte del planeta, Longyearbyen.

Sevestre (Annecy, 1988), que entre otros logros en diciembre pasado se convirtió en la primera mujer en llegar en 'kite-snow' al polo sur de inaccesibilidad, en una expedición junto a Matthieu Tordeur, advierte de que los países que comparten montañas con glaciares deben firmar acuerdos de manera urgente no ya solo para intentar salvarlos, sino para planificar qué harán si desaparecen.

Es el caso de países alpinos como Francia, Suiza, Italia y Austria, pero también de España y Francia que comparten los Pirineos, ejemplifica, ya que su desaparición tendrá graves consecuencias para la agricultura, los sistemas energéticos y el transporte de mercancías.

En todo el mundo se calcula que hay unos 2.000 millones de personas que dependen de forma directa o indirecta del agua de las montañas, donde los glaciares juegan un papel crucial.

Un kilo de CO2=16 kilos de hielo derretido

Esos hielos, sin embargo, se deshacen cada vez más rápido y los últimos tres años fueron "terribles", con niveles récord de deshielo. De hecho ha sido la primera vez que en las 19 regiones del planeta donde hay glaciares se estaba registrando a la vez un deshielo de una magnitud importante.

"Aún hoy es posible preservar la mitad de los glaciares de montaña del planeta", considera esta glacióloga, ya que aún se puede mantener la meta del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 grados. Para eso hace falta un esfuerzo sistémico, matiza, y sobre todo dejar de subvencionar las energías fósiles. "Es subvencionar nuestra propia desaparición", recalca.

De acuerdo a los cálculos científicos, recuerda Sevestre, por cada kilo de CO2 emitido a la atmósfera se derriten 16 kilos de hielo de montaña.

Pero frente a esa evidencia hay "'lobbies' que son muy muy potentes" y, cada vez más, campañas de desinformación que minan el trabajo de los expertos y la necesidad de concienciar a la población y la clase política, que toma sus decisiones de manera más lenta que el avance del deshielo.

El deshielo del Ártico agrava las olas de calor

Sevestre, que en Svalbard trabaja con el Arctic Monitoring And Assessment Programme (AMAP), advierte también del impacto directo que el deshielo tiene en las cada vez más intensas y prolongadas olas de calor en el hemisferio norte. Eso es debido a que la temperatura del Ártico -que es la región de la Tierra que más rápido se está calentando, unas tres o cuatro veces más deprisa que el resto del planeta- influye en las corrientes de viento que estabilizan el clima y, en concreto, en la corriente en chorro polar, que se mueve a gran altitud.

Para que esos vientos regulen el clima de la manera a la que los humanos estamos adaptados, estas corrientes precisan de un gran desfase de temperaturas respecto al Polo Norte y el resto del hemisferio, algo que disminuye cada vez más por el calentamiento del Ártico.

"Eso puede provocar olas de calor en nuestra zona y que esa situación meteorológica se mantenga estancada durante varios días o incluso varias semanas. En resumen, cuanto más se calienta el planeta hoy, más inestable es el tiempo en nuestra zona y mayor es el riesgo de que tengamos olas de calor persistentes", argumenta Sevestre.

El deshielo es un círculo vicioso, ya que cuando la costra helada da paso al mar, mucho más oscuro, este va a absorber mucho más el calor del sol y a precipitar más el calentamiento.

Frente a esta situación, Sevestre, que impulsa iniciativas como el Decenio de Acción para las Ciencias de la Criosfera declarado por las Naciones Unidas para el periodo 2025-2034, llama a votar con conciencia ecológica y a que los políticos comprendan que estamos en una "situación de emergencia absoluta" en la que hace falta que se implique todo el mundo. 

1 comentario

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usuario anonimo hace 57 minutos
Que se informen bien los negacionistas del cambio climático y eso va para Vox,que sus bulos no benefician
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