Viva España. Viva Beatriz

Ocultamos la grandeza de Dña. Beatriz, quien ha sufrido, junto con sus hijas, la persecución de una mafia creada, alentada, subvencionada y promovida desde el PSOE

Viva España. Viva Beatriz
El autor esEnrique De Santiago
Enrique De Santiago
Lectura estimada: 4 min.

Hace años, con la muerte de D. Alfonso Marcos, en mis primeros artículos en la prensa, establecí un paralelismo entre el surco que dejan algunas personas en nosotros y los surcos que dejaban los grandes dinosaurios. Surcos a seguir, imágenes a alcanzar, personalidades y profesionales del más alto nivel. Hace poco, en el 2021, falleció otro de los grandes, quizás el último, de los que dejan huella, de los que marcan una senda: D. José Antonio Román.

Hoy, me apena afirmarlo, ya no hay dinosaurios a los que seguir ni egregias figuras a las que intentar emular. Se han instalado formas de hacer y de desarrollar la profesión y la vida pública muy alejadas del servicio, del honor, del señorío, de la grandeza del auxilio; formas que convierten las profesiones en empresas __ENDASH__buenas o malas- sin alma.

Aún se ven luces en el túnel tan sombrío que esbozo: pequeñas luminarias que, sin alcanzar la grandeza, permiten pensar que las brasas de una hoguera siguen encendidas. Son personas con principios y sólida formación, que aún se creen lo que son y en aquello a lo que sirven, y de las que depende, bien o mal, la regeneración de una nación sumida en una profunda crisis profunda de valores, principios, estructuras y convicciones.

Mientras asistimos al ensalzamiento de una anciana que disfrutó de una vivienda en el Retiro, en el centro de Madrid, por 170 euros al mes, -algo con lo que los jóvenes ni siquiera pueden soñar para una habitación en las afueras de la capital-, ocultamos la grandeza de Dña. Beatriz, quien ha sufrido, junto con sus hijas, la persecución de una mafia creada, alentada, subvencionada y  promovida desde el PSOE o, si no directamente por el presidente, por personas cercanas a él, para impedir que instigase a un caradura que es hermano de Pedro Sánchez.

Si Dña. Beatriz ha sufrido esas presiones, ¿qué decir de quienes las padecen o las han padecido como D. Pablo Llarena, D. Antonio del Moral, D. Manuel Marchena, el Fiscal Jefe anticorrupción y sus tenientes fiscales y tantos otros? Rodeados de presuntos compañeros que los traicionan mientras manchan sus togas, no con el barro del camino, sino con los detritos que encuentran en él.

Como letrado, también he sufrido la persecución de personajes que me presionan o lo hacen con mi familia. He sido objeto de la inquina de los poderes por atreverme a iniciar acciones contra ellos. Me han traicionado quienes me aconsejaban no acudir al amparo de los Tribunales y que, desde ellos, me reprochaban no haberlo hecho. He visto cómo pretendían estrujarme por haberme permitido el lujo de concurrir a unas elecciones, o cómo, en lo personal, me apartaban por no aceptar la mentira, la corrupción, la falta de criterio y la actuación ladina. Con ellas han destrozado la educación de mi hijo y han buscado mi humillación por no aceptar la farsa, por exigir los informes que le correspondían, por pedir que se aplicaran las técnicas que se indicaban los profesionales y por no callar ni aceptar un status quo que sólo beneficiaba a una Administración silente o incluso intrigante y conspiradora y a unas pseudo profesionales que habían encontrado su lucro en el sufrimiento ajeno.

Si miras al frente y observas cómo Dña. Beatriz Biedma lucha por su profesión, por sus hijas, por la transparencia, la verdad, la dignidad y la Justicia, verás que, aunque nadie la ensalce ni la alabe, y aunque no se organicen manifestaciones de apoyo ni acampadas en su favor, su lucha ha sido más digna, más importante y más coherente que la que se está organizando en Sol, con terroristas entre sus integrantes y el apoyo de un gobierno que se acerca a la mafia a pasos agigantados. El partido que lo sostiene ya es el 'partido de la mafia': la dejaba corretear por sus pasillos, cobrar de sus cuentas y utilizar sus despachos, Ya veremos si, además, actuaba bajo las órdenes del más alto dirigente del propio partido

Mientras estas pequeñas luminarias nos dejan ver un hálito de esperanza en el oscuro túnel de nuestro futuro, celebramos la Fiesta Nacional, la fiesta de toda la Hispanidad, que alguno pretenden emponzoñar con mentiras, falacias y medias verdades, que son las peores de las mentiras. Algunos recurren a la leyenda negra, otros buscan la destrucción de España, aliándose con quienes afirmaban que no les dejarían dormir, porque quieren dinamitar nuestra Nación. También quieren perseguir a Beatriz y a cuantos con honradez, trabajo, tenacidad y solvencia pretenden limpiar toda deyección nauseabunda que se ha vertido sobre la terraza patria, que está socavando las estructuras sobre las que se sostiene nuestro futuro.

Mientras tanto, fortalezcamos esas pequeñas luces, alentemos ese rescoldo para que se haga llama. Confiemos en que España es una nación grande y fuerte que saldrá de este magma ponzoñoso. Viva España y viva Beatriz.

 

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