Ceuta y Melilla son parte de la frontera-sur de la Unión Europea
No pongo en duda la españolidad de estas dos ciudades heroicas. Simplemente quiero resaltar un hecho también incontestable: desde el 1 de enero de 1986 las fronteras Sur de España -Ceuta, Melilla y Canarias- son también parte de la frontera Sur de la UE. Si es así, ¿puede la UE quedarse impasible cuando son atacadas sus fronteras y el Estado miembro correspondiente no las defiende suficientemente?
Hay también un principio fundamental que rige la actuación de la UE cuando el Estado miembro no puede alcanzar una solución (art. 5 del Tratado de la UE). Se llama principio de subsidiaridad. En el caso de Ceuta, los ciudadanos están abandonados a su suerte y a la caridad de las ONGs desde hace ya varios días. Según este principio, por tanto, la UE debería intervenir, ya que España, al parecer, no puede impedir la llegada masiva de emigrantes. Pero ¿qué sucede si España sí puede solucionar el problema, pero no quiere defender suficientemente sus fronteras por algún compromiso con un tercer país o por coacciones que nosotros ignoramos, cómo podría ser el caso presente? ¿Puede lavarse las manos la UE diciendo que es competencia de España? ¿Puede la Comisión Europea dejar abandonados a unos ciudadanos de la UE cuando un Estado miembro, como en este caso España, se marcha de vacaciones mientras miles inmigrantes -que son personas humanas- siguen deambulando hambrientos y sedientos por la ciudad de Ceuta, con el agravante de que puede haber entre ellos delincuentes y fanáticos? ¿Puede un jefe de gobierno irse de vacaciones, cuando miles de personas no se atreven a salir de sus casas, cuando los padres no se atreven a dejar a sus hijas solas por miedo a que sean violadas? ¿Puede la Comisión Europea permanecer impasible ante esta situación?
Si la actitud de los ceutíes está siendo ejemplar, la actitud del gobierno es realmente cobarde, incompetente e inhumana, es decir contraria a los derechos humanos.
Todos estos interrogantes estarían resueltos si tuviéramos un gobierno que nos diera información en lugar de marcharse de vacaciones. La actitud de la Comisión Europea tampoco está siendo valiente en este caso. Por el mismo principio que el gobierno español debería haber intervenido en el caso de la DANA de Valencia sin esperar a que nadie se lo pidiera, por este principio la Comisión Europea debería haber defendido sus fronteras en este caso, viendo la dejadez del gobierno español.
No sé ni digo que el reino de Marruecos tuviera alguna responsabilidad en este caso, pero si realmente la tuviera, como opinan algunos expertos, sería hora de que la UE revisara sus relaciones con Marruecos. Unas relaciones de buena vecindad deben fundarse en la mutua confianza, no en los ataques a las fronteras comunes.
Con la situación actual de Ceuta se puede decir con toda objetividad que el gobierno español no es capaz de garantizar una vida normal de 80.000 ciudadanos de la UE, porque, de lo contrario, tendríamos que decir que el Gobierno español no quiere que esos miles de personas tengan una vida tranquila y normal. Dado el conjunto de acontecimientos que se están sucediendo en Ceuta, no cabe más que esas dos posibilidades: el gobierno español o no puede o no quiere solucionarlo. Y, por tanto, la UE está obligada a intervenir, mucho más si estamos ante un chantaje para conseguir concesiones políticas, territoriales o deportivas.
PD: Después de terminar estas líneas, leo en el periódico Vozpópuli que "la Comisión Europea ha enviado un equipo propio a la ciudad de Ceuta para comprobar sobre el terreno cuál es la situación y cuáles son las necesidades realestras la entrada masiva de finales de julio".

